Este tipo de trastornos no tienen una sola causa. Los genes, el ambiente y el estrés desempeñan un papel. Hay algunos factores que pueden aumentar las probabilidades de que una persona tenga un trastorno de la conducta alimentaria, como los siguientes:
- imagen corporal distorsionada o negativa
- centrarse demasiado en el aspecto físico o en el peso
- ponerse a dieta a edades tempranas
- practicar deportes que se centran en el peso (gimnasia, ballet, patinaje sobre hielo y lucha libre)
- tener un familiar con un trastorno de la conducta alimentaria
- problemas de salud mental, como ansiedad, depresión o TOC










